Verano : Entrenar o no entrenar.

Verano , altas temperaturas , vacaciones… Cuando llegan estas fechas son muchos los que desconectan de la rutina de entrenamiento por diferentes motivos y no la retoman hasta el mes de Septiembre. En el otro extremo encontramos a aquellos que consideran que no es bueno parar totalmente y mantienen un período de lo que denominamos «descanso activo». Hoy queremos echar un vistazo a qué ocurre en nuestro organismo cuando interrumpimos el entrenamiento o reducimos notablemente el mismo. Sería muy extenso describir detalladamente todas las modificaciones si es que las hay por lo que nos centraremos en algunos aspectos.

El principio de reversibilidad del entrenamiento establece que mientras que el entrenamiento regular produce adaptaciones fisiológicas que se manifiestan en un mejor rendimiento físico , la detención o reducción del entrenamiento nos llevan a una reversión parcial o completa de estas adaptaciones. El principio de reversibilidad es el principio del desentrenamiento.

Las pérdidas cualitativas y cualitativas de adaptaciones inducidas por el entrenamiento varían en función de la duración del período de estímulo de entrenamiento insuficiente , pero en este caso nos vamos a centrar en un periodo de 4 semanas ( 1 mes) , ya que suele ser un plazo de tiempo bastante habitual en muchos deportistas.

Consumo de oxígeno máximo (VO2Max). El VO2Max disminuye en deportistas muy entrenados entre un 4 y 14% , aunque algunos estudios informan que el VO2Max se mantiene durante los períodos sin entrenar. En individuos menos entrenados el VO2Max disminuye en menor medida , entre un 3,6 a 6%.

Volumen sanguíneo. El volumen de sangre total y el volumen de plasma disminuyen de 5 a 12% en atletas entrenados en resistencia y también encontramos esa disminución en el volumen de la sangre en individuos menos entrenados.

Frecuencia Cardiaca . Parece lógico suponer que la reducción del volumen de sangre lleve aparejado un aumento de la frecuencia cardiaca y efectivamente se han observado aumentos de entre un 5 y 10% en intensidades submáximas y máximas , si bien el aumento de la frecuencia cardiaca se revierte cuando aumenta el volumen de plasma.

Volumen sistólico. Al igual que ocurre con la frecuencia cardiaca , un menor volumen sanguíneo se traduce en un menor volumen sistólico y habrá una menor capacidad aeróbica máxima. Se han observado disminuciones del 10 al 17% en el volumen sistólico después de 12 a 21 días sin entrenar.

Tamaño del corazón. Algunos estudios no observan ningún cambio en las dimensiones del corazón y en la presión arterial en corredores de fondo después de 10 días de interrupción del entrenamiento , sin embargo otros estudios si han observado una disminución del 25% en el grosor de la pared del ventrículo izquierdo y una disminución de 19,5% en la masa ventricular izquierda después de 3 semanas de ausencia de entrenamiento.

Hasta aquí hemos visto cambios  en los aspectos cardiorrespiratorios  pero también encontramos cambios en aspectos metabólicos : una mayor dependencia de los carbohidratos como sustrato energético para los músculos en detrimento de del metabolismo de los lípidos o que el umbral de lactato se alcance en un porcentaje más bajo de VO2Max.

Esperamos que esta breve descripción del proceso de desentrenamiento os ayude a decidir sobre la conveniencia o no de dejar de entrenar en verano , en cualquier caso desde Health and Performance os queremos desear un FELIZ VERANO.

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