En estos primeros meses de temporada me ha llamado la atención que algunos corredores me han planteado dudas sobre el motivo por el cual hasta que no llevan al menos 20 minutos de actividad tienen malas sensaciones que paulatinamente van desapareciendo hasta desarrollar el entrenamiento sin más problema o en el caso de tratarse de una carrera continuar con unas sensaciones muy diferentes a las experimentadas al comienzo de la misma. Será el calentamiento?

Nuestro organismo no puede ponerse de 0 a 100 como si de un coche se tratara sin antes realizar una fase de preparación al entrenamiento o a la competición y por este motivo el calentamiento se hace indispensable para poder obtener un rendimiento adecuado. Se trata de acercarnos cualitativa y cuantitativamente a la actividad principal pero sin que represente una merma de nuestro rendimiento provocada por fatiga o una respuesta muscular inadecuada.

Cuando comenzamos la actividad física dan inicio una serie de reacciones simultáneamente o provocadas unas por otras formando una cadena. Sería extenso enumerar todas las reacciones en los diferentes niveles , pero con la enumeración de algunas de ellas creo que podemos crearnos una imagen bastante aproximada de nuestra sala de máquinas al comienzo del ejercicio:

-Sistema Respiratorio: Al comenzar el ejercicio , el ajuste respiratorio acusa un retraso que a través del calentamiento tenemos que eliminar por medio de un aumento del volumen de la ventilación para alcanzar un estado estable. Además el equivalente respiratorio (relación entre ventilación y consumo de oxígeno) será óptimo cuando alcancemos una temperatura de 38´5 grados.

-Sistema Neuromuscular: Se produce una reducción de la viscosidad muscular que va a favorecer una reducción de las necesidades de sustratos energéticos así como de la fatiga.

-Sistema Circulatorio: El aumento del volumen sanguíneo en circulación  permite un mayor suministro de sustratos y oxígeno a los músculos y a la vez eliminar desechos.

Son solo algunas de las reacciones que se producen y por ello debemos entender que es imprescindible una fase de introducción para que nuestro organismo alcance las condiciones ideales para lograr el mejor rendimiento.Al igual que en nuestra planificación aplicamos el principio de progresividad , debemos hacer lo mismo al comenzar nuestras sesiones.  Si nos saltamos fases , nuestro cuerpo no estará preparado para las demandas que le planteamos y aparecerán las «malas sensaciones».

P.S.: Por las mañanas nuestros tejidos y estructuras no responden igual que por la tarde , así que la próxima carrera… habrá que madrugar más.

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