ENTRENAMIENTO CON ALTAS TEMPERATURAS

Estamos en las semanas en las que se alcanzan las temperaturas más altas de los meses estivales y desde los medios de comunicación recibimos mensajes en los que se nos pide que no hagamos ejercicio durante las horas centrales del día así como que reduzcamos la intensidad. Además se hacen las habituales recomendaciones sobre la hidratación , la utilización de prendas ligeras o el cuidado que deben tener las poblaciones especiales (enfermos , 3ª edad, etcétera).

Parecería obvio que todos siguiéramos las recomendaciones básicas con el fin de evitar problemas no deseados como consecuencia del calor , sin embargo no es extraño ver a las 3 de la tarde a personas corriendo por el parque ajenas a las recomendaciones. Queremos pensar que quizás no se dispone de otro momento para hacer ejercicio ya que no sería de sentido común creer que por realizar la sesión de entrenamiento en tales circunstancias vamos a obtener mayores beneficios en forma de pérdida de peso o de mejores adaptaciones de nuestro organismo. Nos planteamos mostrar qué ocurre cuando entrenamos sometidos al rigor de las altas temperaturas.

Cuando entrenamos bajo un intenso calor , la temperatura del organismo aumenta bruscamente pero se ponen en marcha diferentes mecanismos para eliminar el calor : comenzamos a sudar profusamente para eliminar calor por la evaporación del sudor , aumenta la cantidad de aire húmedo expulsado por los pulmones y parte de la sangre se envía hacia la piel para aumentar el sistema de refrigeración y producir más sudor.

Aparentemente podríamos pensar que nuestro organismo lo tiene todo previsto para adaptarse a las altas temperaturas y que todo siga igual pero si bien por un lado se consigue eliminar el calor y evitar que la temperatura corporal aumente demasiado , hay una consecuencia negativa ya que hay menos cantidad de sangre disponible para irrigar a los músculos que intervienen durante el ejercicio , debido a que una parte de la sangre se envía hacia los vasos de la piel y porque el sudor que se produce proviene también del líquido de la sangre.

El corazón responde de dos modos para compensar la pérdida de líquido y mantener la cantidad de sangre que se envía a los músculos : 1) Hay un aumento de la frecuencia cardiaca. El aumento de la FC compensa la menor cantidad de sangre enviada al músculo por cada latido. 2) Disminuye la sangre que circula por otros órganos y músculos que no intervienen en el ejercicio. De este modo se consigue que la cantidad de sangre que llega al músculo sea similar a la que llega con temperaturas más bajas.

Sin embargo , las adaptaciones que hemos descrito no se mantienen de manera indefinida porque llega un momento en el que la pérdida de líquido por el sudor y la respiración es tan importante que a pesar de aumentar la FC (llegando incluso a la FCMax) y de reducir la sangre que circula por otros órganos no es posible compensar la pérdida del líquido de la sangre. A partir de este momento se reduce la cantidad de sangre que llega a los músculos ejercitados y a la piel , con lo que disminuye la cantidad de sudor producida y la temperatura corporal aumenta de forma excesiva (39,5-40 C).

Desde Health&Performance os recomendamos mantener el ejercicio físico durante el verano e incluso aprovechar que disponemos de más tiempo , para realizar actividades que durante el resto del año no podemos , pero es importante adoptar las medidas necesarias para que las altas temperaturas no nos generen problemas innecesarios. Feliz AGOSTO

 

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